¿Cuáles son los principales síntomas de anemia en los niños?
Los niños son en sí mismos el termómetro de su salud. Generalmente son enérgicos, activos, ruidosos y es difícil que paren quietos mucho rato. Existen muchas señales de que no están totalmente sanos, pero los principales síntomas o señales de que el niño puede estar presentando anemia son los siguientes:
• Dificultad para concentrarse o mantener la concentración.
• Palidez en la piel, la cara interna de los párpados y la raíz de las uñas.
• Frío constante, que no desaparece abrigándolos.
• Negarse a comer a la hora de las comidas y meriendas.
• Desgano general y cansancio rápido. Pocas o ningunas ganas de participar en juegos físicos u otras actividades que suelen gustarles.
• Debilidad muscular. Niños que se cansan muy rápido y luego se quejan de dolores musculares.
• Bajos niveles de energía.
• Sueño en horas o momentos en que no es normal en el niño.
• Dificultad para respirar luego de realizar actividades de poco esfuerzo.
En casos graves el niño puede presentar otros síntomas más preocupantes como puede ser taquicardia (su corazón late muy rápido), mal humor y accesos de rabia que no eran normales en ellos y se vuelven más frecuentes. Es posible y sumamente preocupante que se presente una pérdida total de la necesidad de alimentarse, con lo cual el niño se negará totalmente a probar ningún tipo de bocado del tipo que sea. Podría manifestarse adicionalmente una pérdida de coloración en lengua y encías teniendo estas una palidez muy marcada. Su sistema inmunológico decae y se contagian de enfermedades por infección, o virus como gripe o infecciones en heridas menores. En casos muy severos se presenta un marcado retraso del desarrollo y el crecimiento.
Diferentes tipos de anemia y sus causas
La anemia del neonato. En los niños recién nacidos la anemia puede ser causada por enfermedades congénitas que causan que los glóbulos rojos se descomponen muy rápidamente, hemorragias internas o externas, problemas en la médula ósea o mala alimentación de la madre durante la gestación o el periodo de crianza.
Ferropénica o por falta de hierro. Nuestro cuerpo necesita unos niveles mínimos de hierro para producir suficientes glóbulos rojos sanos. Si recibe hierro menos del necesario los glóbulos rojos serán escasos o defectuosos. En el caso de desarrollar esta anemia (la más común) el niño además puede presentar mareos y dolores de cabeza.
Por deficiencia de folatos o vitamina B9. También conocido como ácido fólico es una vitamina hidrosoluble necesaria para la formación y crecimiento de los glóbulos rojos.
Perniciosa o por carencia de vitamina B12. Como en el caso de la deficiencia de hierro y vitamina B9, la carencia de esta vitamina también afecta la producción de los glóbulos rojos.
Por enfermedad crónica o inflamatoria. Se pueden presentar como consecuencia de otras enfermedades, siendo un síntoma de éstas, como en el caso de la enfermedad de Crohn.
Hemolítica. Cuando los glóbulos rojos mueren mucho más rápido del ritmo en que el cuerpo los produce. Puede ser causada por infecciones, ingestión de medicamentos, la exposición a químicos o toxinas.


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